I.V.A. reducido en reformas. Te lo explicamos

A la hora de calcular cuánto cuesta una reforma, una de las preguntas que siempre se hacen los clientes es: ¿Qué IVA tendré que pagar, el 21% o el 10%?

La respuesta no es directa, pero no tiene por qué ser compleja. En principio, la mayoría de reformas se le puede aplicar el IVA reducido del 10%, lo cual ahorra al cliente un 11% directo sobre la base imponible.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que para poder aplicar el IVA del 10% habrá que cumplir las siguientes normas:

  • Que el cliente facture a nombre de persona física y no de empresa.
  • Que el uso sea de carácter particular (si reformamos el piso para alquilarlo, se tendría que aplicar el IVA del 21%)
  • Que la vivienda tenga más de 2 años
  • Que el coste de los materiales sea nulo (por ejemplo, en los casos en que es el cliente quien aporta todos los materiales) o bien, no exceda del 40%.

 

¿A que Obras se le puede aplicar el IVA REDUCIDO?     

  • Renovación ó reparación en edificios destinados a viviendas (incluida reforma, baño, cocina, carpintería metalica y de madera…)
  • Rehabilitación de edificaciones en general incluyendo obras accesorias.
  • Obras de rehabilitación energética.
  • Mejora de cerramientos.
  • Instalaciones eléctricas, agua, climatización.
  • Bajantes. Equipos o sistemas de telecomunicaciones.
  • Instalación, renovación o sustitución de ascensor.
  • Sala de calderas.
  • Detectores de
  • Protección contra incendios.

¿Aplicar IVA reducido a la reforma de una cocina?

En el caso de la reforma integral de una cocina, es indudable que el precio del mobiliario de la cocina tiene un gran peso sobre el importe total de la reforma. En ese caso, ¿Qué podríamos hacer para ahorrarnos algunos euros? A veces se opta por hacer dos facturas, una con el mobiliario de la cocina, del que pagaremos el 21% y otra con el resto de materiales y mano de obra (intentando siempre que el material no supere el 40% del importe), en el que aplicaremos el 10%.

Por lo general, pues, la Ley prima los materiales económicos en frente de los caros, en lo que al IVA reducido se refiere. Por ejemplo, si dentro de una cocina, elegimos un tipo de armario muy muy económico, es posible que el material no sobrepase del 40% del importe total de las obras pagando así el 10% del IVA, mientras que si elegimos materiales muy caros, será más fácil que tengamos que pagar el 21% de IVA porque entonces el peso del material es superior al de la mano de obra.